ÉRAMOS MENTIROSOS
Este
verano me he leído el libro Éramos
mentiroros y ahora os explicaré de qué trata la historia, ya que me ha
gustado mucho.
La
protagonista de esta novela es Cadence Sinclair Eastman, una chica que está a
punto de cumplir 18 años y pertenece a un grupo de amigos que se hacen llamar
“Los mentirosos”. El grupo lo forman ella y sus primos Johnny y Mirren, y su
gran amor, Gat. Los mentirosos veranean
en la isla de Beechwood.
Cadence
es una chica normal hasta que un verano sufre un grave accidente que le causa
una enfermedad llamada cefalea postraumática, que le provocará continuas
migrañas insoportables y grandes pérdidas de memoria. Cadence no se acuerda de
nada de lo que le sucedió durante el accidente. Sólo esto: “Me sumergí en este
océano, hasta el fondo rocoso, muy rocoso, y vi la base de la isla Beechwood y
tenía los brazos y las piernas entumecidos pero los dedos fríos las hilachas de
algas quedaban atrás mientras me hundía”. Por recomendación de los médicos,
Cadence no vuelve a Beechwood el siguiente verano a causa del accidente que
sufrió. Su padre se la lleva a viajar por Europa y a conocer mundo. Así que no
ve a sus queridos mentirosos. Los echa de menos. Les escribe muchos correos
electrónicos, pero no recibe respuestas. Cadence no entiende por qué no la
responden y, sobre todo, por qué Gat la ignora, después de haberse declarado mutuamente
su amor.
Cuando
sepáis por qué pasa esto, os quedaréis boquiabiertos. Es imposible imaginarlo.
Después de un verano sin ver a los mentirosos, regresa a la isla para veranear
de nuevo allí y volver a estar con sus amigos y volver a vivir su historia de
amor con Gat. Y parece que todo volverá
a ser como antes, pero hay una sorpresa final que os dará la clave de toda esta
historia. Mientras descubrís lo que está pasando realmente, la diversión está
asegurada: una historia de amor, peleas familiares, un montón de perros,
aventuras. Incluso un incendio provocado. Pero ya no os puedo contaros más:
tendréis que descubrirlo vosotros solos. No os arrepentiréis. Aunque a lo mejor
se os escapa alguna lágrima.

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